12 de agosto de 2007

Domingo, 12 de Agosto del 2007.

Parte 2.

Comencé a escribir en este diario para examinarme y me he examinado lo suficiente. Tampoco tengo más que decir, así que lo doy por terminado.

Seguir con este diario sería redundar una y otra vez sobre lo mismo. "Yo, yo, yo... me pasa esto, me pasa aquello... la vida me tracionó... tengo todo en contra..." Un discurso interno repetitivo por lo tanto inútil e innecesario. Parece que glorifico mi sufrimiento y me enorgullezco de él, pero no hago nada por resolverlo. Quejas, drama y victimismo hacen mi discurso insufrible y patético. Afortunadamente nadie más va a leerlo.

"Cuando no tenía los medios para salir adelante, tenía el ímpetu; ahora que tengo los recursos no tengo voluntad. Es que un historial de derrotas queda impreso en el alma y no se olvida".

Todo el mundo tiene problemas. ¿Por qué no los he de tener yo? La magnitud de mis dificultades también es determinada por mi propia perspectiva. Hice lo que pude con los recursos que tuve, bajo ciertas circunstancias. Si ya tengo los recursos que me faltaban (y que representaban un obstáculo real) y tengo más conocimiento que antes ya no hay razones por las cuales sufrir ni permanecer estático. Y si no actúo y no tomo las riendas de mi vida, que me lleve el diablo por cobarde y apático.

Es suficiente con lo aquí dicho. Concluyo este diario sicológico citando a un maestro:

"Si debe haber pruebas, que vengan. Porque cada victoria que se obtiene sobre el 'Yo' inferior, se traduce en mayor fortaleza".Jesucristo.

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