He notado un vacío que me produce conflicto. Creo que siempre ha estado ahí pero últimamente se ha hecho sentir con más intensidad. Intentaré explicármelo aunque no sé cómo empezar.
Siento que ya no tengo nada qué hacer aquí. Sin embargo no podría irme. Debo estar aquí hasta que el tiempo, la casualidad o el destino determinen el fin de mi vida aquí y hacia el cual me dirijo de todos modos. Sé que por mi edad es muy pronto para considerar esta cuestión pero siento que "aquí ya he terminado... ¿y ahora, qué?"
No quiero decir que la vida no tenga sentido. Al contrario. Me empeño en alcanzar una metanoia o transformación, pero no estoy logrando mucho y siento no llegar a nada. No soy mejor ni me siento mejor. Esto que experimento no es una fase sino un estado permanente de estancamiento. En realidad no he incrementado mi base sicológica y me atrevo a decir que ha decrecido. Los indicios externos evidencian mi afán a la perfección física, mental y emocional. Sin embargo me siento vacío e insatisfecho a pesar de que por ahora el viento sopla a mi favor. Además, tras este vacío y relativa seguridad subyace el temor a un revanchismo repentino de la vida... me siento acechado por un enemigo invisible que espera me confíe para asestarme un revés y siento que entre más posterga su ataque más intenso va a ser, como si lo estuviese fraguando y meditando para liberar sobre mí una carga aplastante, calculada pacientemente.
Son increíbles los fantasmas que fabrica la mente; su complejidad me sorprende, a pesar de que, por ser producto de mi psique, debería conocerlos pues, en teoría, mi psique me pertenece. Pero estos fantasmas no son totalmente inventados. Es un hecho que, en mi posición, la vida puede sorprenderme.
Esto es lo que confronto a diario. Pero no puedo vivir arrastrado por el tiempo hasta el fin de mi vida, hasta que estos fantasmas se disuelvan en la nada junto con la psique que los contiene. No puedo vivir así pero tal es mi situación porque aún no soy dueño de mí mismo. Qué incómodo es reconocer todo esto: mi vacío, estancamiento, insatisfacción, deficiencia sicológica y temores. Entre más me conozco más me aborrezco.
Aún así aspiro a ser un verdadero Guerrero.
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