¿Ha sido este periodo de austeridad más benéfico que perjudicial?
He logrado ejercitar mi atención y darle mayor "profundidad". Sin embargo, sigo siendo determinado internamente por condiciones externas adversas. Mis estados internos, siento yo, no se han transformado, y aún así, he logrado alcanzar y sostener estados internos superiores, por encima de circunstancias difíciles (siempre con todo en mi contra, sin ayuda alguna y solo) y nunca antes experimentados en condiciones normales. En estas condiciones confirmo que la soledad tiene cierto aspecto "místico". En cuanto a producción de ideas este ha sido un periodo muy fructífero, el más fructífero de toda mi vida; he logrado desarrollar ideas a pesar de estas condiciones que inhiben el buen desempeño mental, y aquí reconozco que no se puede prescindir de benefactores externos, y los considero fundamentales para el desarrollo. Pero debí prescindir de ellos para conocer y aumentar mi resistencia al Sufrimiento, porque la Adversidad no deja de asustarme. Y si quiero resistir los golpes de la vida, debo ser capaz de resistir el mayor sufrimiento y soledad posibles.
He convertido mi vida en una Austeridad casi total, abandonando muchos propósitos y deseos que ahora considero egoístas, pero he de reconocer que siguen latentes, esperando ser estimulados por algún evento externo; pero estos deseos ya no me gobiernan tan fácil como antes. Pero me siento quebrado, mental y físicamente; mi cuerpo está destruido y es probable que no vuelva a ser lo que antes fue, y sin embargo siento que es más real éste su estado actual. En fín: he comprobado que soy capaz de tiranizarme a mí mismo en aras de una fortaleza interior capaz de enfrentar cualquier adversidad que se le presente. Bastó un año de templanza para acostumbrarme a ella, a pesar de ciertos deseos persistentes. Sin embargo, un año más bajo estas circunstancias tal vez me cueste la vida, así que, aunque ya no concibo otra forma de vivir, debo mesurar o suavizar este estilo de vida, y por sensatez debo dejar de ser tan estricto conmigo mismo. Imposible vivir bajo estas condiciones permanentemente. Debo sacrificar mi soledad y templanza por mi salud física y volver a buscarle la cara al Leviatán que me dió la espalda y hacerle la guerra otra vez.
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